Bartimeo y los ciegos para Dios – Comentario al Evangelio del Domingo 25 de octubre de 2009 – 30º del Tiempo Ordinario

Comentario al Evangelio – Domingo XXX del Tiempo Ordinario – Día 25 de octubre de 2009

Bartimeo y los ciegos para Dios

Es digno de conmiseración el que perdió la vista, como el pobre Bartimeo. Para él, todas las bellezas creadas por Dios no son más que tiniebla. Mucho más digno de lástima es quien sepultó su corazón en la oscuridad, rehusando la luz de Dios. Para éste no existen las verdades eternas.

Mons. João Scognamiglio Clá Dias, E.P.
(www.joaocladias.org.br)
Presidente General de los Heraldos del Evangelio

Evangelio:

Llegaron a Jericó. Al salir ya de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!» Muchos le increpaban para que callase; pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle.» Llamaron al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama». Y él, arrojando su manto, dio un brinco y fue donde Jesús. 51 Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!» Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado.» Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino (Mc 10, 46-52).

Lea aquí el comentario a este evangelio

______________

-Lea o descargue aquí la versión del comentario al Evangelio, en formato PDF-
(Transcrito de la Revista “Heraldos del Evangelio” Nº 38 – Septiembre 2006 -www.salvadmereina.org)

Escribe un comentario